Agrega algo de Queso a tus comidas

[Total:1    Promedio:4/5]

Agrega algo de Queso a tus comidas

El otro día tuvimos una cena saludable maravillosa (bueno, casi completamente sana con la excepción de unas cuantas cosas), pero una cosa que observé fue que el queso era parte integral de casi todos los componentes de esta cena: queso y galletas cuando llegamos, queso mozzarella y tomate como aperitivo, cacerola de coliflor con queso cheddar, y hamburguesas a la parrilla con queso derretido opcional.

De hecho, no comimos pastel de queso como postre, sin duda eso hubiera sido el toque final para esta tarde llena de queso.

¿Sabes que partes de esta comida fueron saludables y cuales no?

Revisemos la anatomía del queso y descubramos exactamente donde puede incluirse en nuestro plan de alimentación saludable.

¿Qué tipo de grasa tiene el queso?

El tipo de grasa en un queso en particular dependerá completamente de su origen. De la misma manera que la calidad de nuestra leche es igual de buena a la de la vaca que la produjo, la misma regla se aplica al queso.

Como muchos de ustedes ya han leído en el capítulo sobre “Lácteos” del Programa Comer Para Perder, se supone que las vacas fueron creadas para comer pasto y ser criadas libremente en campos de pasto (donde pueden bailar, cantar y ser felices).

Desafortunadamente, ese no es el caso con muchas compañías lecheras y ganaderos. Es mucho más barato y fácil para ellos alimentar a sus vacas con granos (una fuente muy poco natural de alimento para vacas) y criarlas en lugares extremadamente estrechos, en vez de darles la nutrición apropiada y tierra suficiente para crecer como lo quiso la naturaleza.

Como resultado de esto, muchas vacas se han vuelto extremadamente enfermizas y necesitan antibióticos para permanecer con vida. Estos antibióticos que ahora están en su torrente sanguíneo terminan en nuestra leche, queso y yogur y su carne, asimismo, son sumamente dañinos para nuestra salud.

Para empeorar más las cosas, a muchas vacas se les administran hormonas del crecimiento para acelerar su crecimiento y desarrollo (los ganaderos están pensando que de esta manera ganar más dinero con cada vaca, ¿no es así?).

Dichas hormonas no solo enferman más a las vacas sino que terminan en nuestros alimentos y provocan muchos problemas de salud en nuestros cuerpos (y en los cuerpos de nuestros hijos pequeños).

Afortunadamente para nosotros la Leche y Queso Orgánicos actualmente está más a nuestro alcance que nunca antes. Esto significa que podemos comprar nuestros alimentos favoritos sin los antibióticos y hormonas que hay en los productos lácteos convencionales eligiendo productos orgánicos.

¿Qué tipo de grasa tiene el queso?

El queso convencional elaborado con leche de vaca con crianza pobre es muy alto en ácidos grasos Omega 6, ¿recuerdas que en el capítulo sobre “Grasas” en el manual del programa Comer Para Perder dijimos que debemos de reducir la cantidad de Omega 6 e incrementar consistentemente la cantidad de Omega 3 en nuestras dietas.?

El queso que se elabora con leche de vacas alimentadas con pasto y andan libres por el campo (sin antibióticos y hormonas del crecimiento por supuesto), es mucho más alto en ácidos grasos Omega 3 y ácido linoleico conjugado. El ALC, como se le dice a menudo, es una grasa sumamente saludable que ha demostrado ser un poderoso combatiente contra el cáncer. La fuente más abundante de ALC es la carne y los productos lácteos de animales alimentados con pasto.

Una investigación realizada desde 1999 demuestra que los animales de pastoreo tienen de 3 a 5 veces más ALC que los animales engordados con granos en un corral de engorde.

Con el solo hecho de cambiar de productos de animales alimentados con grano a alimentados con pasto puede incrementar enormemente tu ingesta de ALC.

Entonces… ¿La grasa en el queso es del tipo bueno o del malo?

Como puedes ver, eso depende grandemente del origen de tu queso.El queso convencional no orgánico, puede ser bastante alto en grasas malas y estar lleno de antibióticos y hormonas, por ello NO debería de estar incluido en nuestros planes de alimentación, por el contrario, el queso orgánico, de vacas alimentadas con pasto, puede ser una maravillosa y sabrosa adición a tus planes de alimentación saludables.

Además, recuerda que los lácteos sin procesar siempre son una mejor opción que los lácteos pasteurizados. La leche sin procesar puede ser extremadamente difícil de encontrar en muchos lugares, pero el queso sin procesar se puede encontrar en la mayoría de las tiendas de comestibles y de alimentos saludables en todo el mundo.

Si nunca antes has probado el queso sin procesar, vas a quedar absolutamente maravillado por su delicioso sabor. El queso sin pasteurizar tiene mucho más sabor que cualquier otro queso convencional y hace toda la diferencia del mundo especialmente cuando lo utilizas en tus recetas.

Ciertos quesos deben de evitarse a toda costa. Nunca, y de verdad quiero decir nunca, comas queso enlatado (¿Te parece normal?) Asimismo, el Queso con envoltura de plástico es otro gran NO. Ni siquiera es un tipo “real” de queso, además el hecho de que esté envuelto en plástico resulta bastante atemorizante por decir lo menos.

¿El queso es una grasa o una proteína?

Aunque muchos planes de nutrición lo cuentan como una proteína, yo lo cuento como una opción de grasa en el Programa Comer Para Perder. Eso se debe a que no me parece que el contenido de proteína que contiene sea lo suficientemente alto como para calificar como una proteína completa. Dicho lo anterior, el queso si tiene una cantidad significativa de proteína, pero para fines de balanceo del azúcar sanguíneo puede no ser suficiente para algunos.

Aquí es donde la táctica de “escucha a tu cuerpo” entra en juego. Algunas personas pueden comer 56 gramos de queso cheddar y una manzana pequeña como refrigerio y sentirse muy bien, mientras que otras pueden ingerir este mismo refrigerio y sentirse letárgicas y somnolientas 30 minutos después.

Permite que tu cuerpo te diga si esta es una opción saludable para ti. Recordemos que el control de porciones aplica para casi todo, y de 28 a 56 gramos de queso (28 gramos equivalen a aproximadamente al tamaño de una ficha de dominó) pueden ser más que suficientes en cualquier comida (No, no todo el trozo. Eso es demasiado si lo comes todo a la vez.)

Estas son algunas maneras grandiosas para añadir queso a tus planes de alimentación sanos para perder peso:

1. Espolvorea algo de queso rallado arriba de tu tortilla de huevo con vegetales matutina.

2. Combina queso con una manzana o pera y algunas nueces crudas, es un grandioso refrigerio. Derrite queso sobre los vegetales para hacer que toda tu familia coma sus “vegetales”

Recuerda, sólo necesitas una pequeña cantidad de queso para añadir sabor extra a la mayoría de tus comidas y recetas.

No hay necesidad de ahogar tu ensalada, vegetales, tortilla de huevo, o carne en enormes cantidades de queso (mis disculpas para el pollo a la parmesana y la cacerola de queso).

Existe una manera saludable de tomar tu queso y comerlo también.

Tanicia Turpilius
Acerca de Tanicia Turpilius 852 Articles
Es difícil describir a una persona tan compleja como Tanicia Turpilio, pero por encima de todo sé que es creativa y perceptiva. Por supuesto, también es racional, decidida y centrada, pero en cierto modo son rasgos menores y se mantienen en comportamientos de extremadad. . Su creatividad, sin embargo, es lo que sshe a menudo se admira. Los amigos tienden a contar con su fervor cuando necesitan apoyo. Nadie es perfecto, por supuesto, y Tanicia tiene muchos rasgos menos favorables también. Sus maneras sombrías y su deslealtad agrian el ánimo muchas veces, aunque más a nivel personal que para otros. Afortunadamente, su naturaleza perceptiva ayuda a mantenerlos bajo control por lo menos un poco .

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*